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Grave denuncia de violencia policial en General Roca: «Si hablás, vas a aparecer en una bolsa de residuos»

Un joven que se preparaba para ingresar al Ejército, la madrugada del domingo 30 de marzo, salió a correr y denunció haber sido víctima de violencia institucional por parte de seis policías que lo interceptaron en la esquina de La Pampa y Gadano, General Roca. Sergio Martínez relató que al finalizar su rutina de ejercicios […]

Un joven que se preparaba para ingresar al Ejército, la madrugada del domingo 30 de marzo, salió a correr y denunció haber sido víctima de violencia institucional por parte de seis policías que lo interceptaron en la esquina de La Pampa y Gadano, General Roca.

Sergio Martínez relató que al finalizar su rutina de ejercicios en el Canal Grande, cerca de las 5:45 AM, dos efectivos policiales le ordenaron que subiera al móvil sin darle explicaciones. Ante su negativa a ingresar por voluntad propia, la situación escaló con rapidez: aseguró que llamaron a cuatro efectivos más,  fue reducido con violencia, golpeado en la cabeza, torso y rostro, esposado erróneamente, rociado con gas pimienta y trasladado a la Comisaría 3ra donde quedó detenido hasta las 13:00 del lunes 31.

Desde la fuerza policial presentaron la acusación de que el joven se resistió a la autoridad y provocó daños en el patrullero, versiones que Martínez niega rotundamente. Por esta razón, el 3 de abril realizó la denuncia por abuso de autoridad, vejaciones y apremios ilegales en el Ministerio Público Fiscal de General Roca.

«Yo ya había terminado el recorrido y volvía caminando. Me crucé con un patrullero. Saludé cordialmente, pero enseguida me pidieron que subiera al móvil sin decirme por qué. O te subís ahora o te subimos nosotros. O es por la fuerza o es por las malas» explicó Martínez.

Al no recibir explicación por su detención, se mostró desconcertado y se resistió a subirse. “Me puse contra el patrullero como me indicaron, me revisaron y no tenía nada encima. Ni siquiera llevaba el DNI. Les ofrecí buscarlo en casa” indicó. Fue en ese momento cuando la agente femenina lo agredió físicamente. “Me dio tres golpes en la cabeza y me dijo: ‘¿Para qué hablás si no lo tenés, pelotudo de mierda?”.

La situación escaló rápidamente en violencia física, Sergio fue tomado del cuello por el policía masculino y lo derribó. Al caer al suelo, Martínez pidió hablar pero comenzó a recibir patadas, golpes en la cabeza, en el tórax, en las piernas y agresiones con el bastón policial.

 

Inmediatamente llamaron a refuerzos y llegó otro patrullero con cuatro efectivos más, estos policías llegaron con un nivel de violencia mayor, ya que según el relato del joven el primer golpe que recibió de estos efectivos fue una patada en el ojo izquierdo. Seguidamente continuaron los golpes, patadas, incluso después de haber sido esposado.

“Me rociaron con gas pimienta. No podía respirar. Gritaba que no podía más y me seguían pegando, pensé que me iba a morir porque no podía respirar, pensaba que feo morir así” expresó Martínez. .

Luego, Martínez fue obligado a subir al móvil policial a los golpes y continuaron las amenazas: “Vos hablas con alguien y vas a aparecer en una bolsa de residuos” le dijo uno de los agentes durante el traslado. Finalmente, Martínez fue ingresado a las 6:15 am a la Comisaría Tercera ubicada en la esquina de Samiernto y 25 de mayo.

Cuando llegó a la Comisaría 3ra, el joven denunció que las agresiones continuaron y que fue con las manos esposadas hasta el calabozo. Allí le tomaron sus datos personales, Criminalística le tomó fotografías y permaneció privado de su libertad hasta el mediodía del lunes. El joven denunció que no recibió asistencia médica ni pudo comunicarse con su familia.

“Cuando llegué a la Comisaría 3ra me preguntaron que había pasado, cuando les relaté todo me dijeron y bueno pibe, así está la calle. Cualquier cosa vos decí que te caíste. Y qué voy a decir yo? Si no me puedo defender de ninguna forma” agregó Martínez.

Su familia y amigos lograron dar con su paradero tras recorrer hospitales en búsqueda de información. Sin embargo, cuando sus allegados fueron a visitarlo a la Comisaría 3ra durante la tarde del domingo, los efectivos policiales les argumentaron que Martínez se encontraba en un estado de “alteración y excitación muy alta”.

Durante la audiencia judicial, que se llevó a cabo el lunes 31, la jueza le consultó si había sido atendido por un médico, a lo que respondió que no. “Me dijeron que, si era cierto lo que contaba, debía denunciar por abuso de autoridad” indicó.

La versión policial, en cambio, afirmó que Sergio se encontraba corriendo con el torso desnudo,  armado con un cuchillo, en estado de alteración. Incluso argumentaron que los había insultado y agredido, lo que provocó además daños en el patrullero.

“Eso es todo falso. Yo no insulté a nadie. Estaba entrenando para entrar al Ejército, incluso no pude entregar la documentación para el ingreso ese lunes 31. Vine a Roca para ayudar a mi familia, no tengo antecedentes, no consumo drogas ni alcohol. No entiendo por qué me hicieron esto. Me armaron una causa y ahora tengo miedo de salir a la calle» expresó Sergio.

La causa en su contra fue caratulada como resistencia a la autoridad, daño calificado y portación de arma blanca, cargos que Sergio niega rotundamente. Por esta razón, el 3 de abril, Martínez realizó una denuncia por abuso de autoridad, torturas y apremios ilegales en el Ministerio Público Fiscal para exponer la situación de violencia policial que vivió.

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